El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó que, en el marco del bloqueo naval implementado contra Irán desde el pasado 13 de abril, sus fuerzas han logrado redirigir un total de 62 buques comerciales y han desactivado cuatro embarcaciones que intentaron violar las restricciones perimetrales. Estas acciones forman parte de la estrategia de “máxima presión” económica y militar en respuesta a la escalada de tensiones en Oriente Medio.
Detalles de la operación:
Alcance del bloqueo: La medida aplica a todo el tráfico marítimo que entre o salga de puertos iraníes, tanto en el Golfo Pérsico como en el Golfo de Omán. CENTCOM aclaró que la libertad de navegación para buques que transitan hacia puertos no iraníes a través del Estrecho de Ormuz se mantiene sin impedimentos.
Incidentes recientes: Entre las naves desactivadas se encuentran los petroleros M/T Sea Star III y M/T Sevda, los cuales fueron interceptados el pasado 8 de mayo por aviones F/A-18 Super Hornet del portaaviones USS George H.W. Bush, que utilizaron municiones de precisión contra las chimeneas de los buques para detener su avance tras ignorar las órdenes de desvío.
Contexto diplomático: El endurecimiento de estas medidas ocurre tras el rechazo del presidente Donald Trump a la última contrapropuesta de Irán, la cual calificó como “totalmente inaceptable”. El mandatario estadounidense ha reiterado que el bloqueo se mantendrá hasta que Teherán detenga por completo su programa de enriquecimiento de uranio.
La situación en la región continúa siendo crítica, con reportes de ataques aéreos interceptados por las defensas de los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, lo que subraya la fragilidad del entorno de seguridad mientras Estados Unidos mantiene desplegados a cerca de 15,000 efectivos y múltiples grupos de ataque de portaaviones para hacer cumplir el cerco naval.





