Los contratos mixtos de Petróleos Mexicanos (Pemex), presentados como la principal apuesta del gobierno para revertir la declinación de la producción petrolera mediante alianzas con la inversión privada, han mostrado señales claras de fracaso al no lograr atraer a las grandes empresas del sector y al no generar los resultados esperados en materia de producción .
Cancelación de contratos clave y pérdida de reservas
La reciente cancelación de cuatro contratos mixtos que cubrían algunos de los prospectos offshore más importantes de México —Nobilis-Maximiliano, Kayab-Pit-Utsil, Macuil-Paki y Tlatitok-Sejkan— representa un duro revés para la estrategia de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca estabilizar la producción de crudo en 1.8 millones de barriles diarios para 2030 .
Pemex invocó fuerza mayor tras no resolver las preocupaciones de los inversionistas dentro del plazo establecido. En conjunto, estas áreas contienen más de 2,100 millones de barriles de reservas 3P (probadas, probables y posibles), y habían despertado el interés de gigantes internacionales como Shell, Eni, BP, Woodside y SLB . Sin embargo, las empresas no realizaron compromisos finales, lo que sugiere que el principal obstáculo no fue la calidad de los recursos, sino la asignación de riesgos financieros y operativos bajo el nuevo esquema de contratos mixtos de Pemex .
Diseño contractual limita el atractivo para los privados
Especialistas han señalado que el diseño de los contratos mixtos presenta limitaciones estructurales que reducen su atractivo para las grandes petroleras. Javier Estrada, director de Analítica Energética, explicó que la inversión permitida para los privados es limitada, con participaciones que en algunos proyectos son inferiores al 20% e incluso no alcanzan el 50% . Además, existe incertidumbre sobre la estructura de pagos, ya que los retrasos previstos en mecanismos como pagarés pueden afectar la rentabilidad de los proyectos .
Entre las principales objeciones de los inversionistas se encuentran la ausencia de mecanismos de acuerdos directos que otorguen a los bancos derechos explícitos sobre los activos, la ambigüedad legal en torno a las infracciones de contratos y la preservación de los acuerdos de pago, así como la incertidumbre sobre la transferibilidad de los permisos .
Costos elevados y aportación marginal a la producción
Pemex firmó cuatro contratos para rehabilitar más de 500 pozos en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, pero estos le costarán un 35% más que si los realizara directamente . Además, los especialistas consideran que este programa no ayudará a revertir la caída de la producción, ya que, en el mejor de los casos, aportará entre 12 mil y 20 mil barriles diarios, una cifra marginal frente a la producción actual de aproximadamente 1.65 millones de barriles diarios .
Gonzalo Monroy, director de GMEC, señaló que se trata de contratos de servicios de intervención de pozos que, en condiciones financieras óptimas, Pemex podría realizar a un menor costo . Además, advirtió que mientras no se resuelva el pago de la deuda a proveedores, que asciende a 28 mil millones de dólares, las empresas de servicios no se acercarán a los contratos mixtos .
Impacto en la meta de producción de la administración Sheinbaum
La cancelación de estos contratos debilita uno de los mecanismos principales diseñados para financiar nueva producción. Si bien la meta de 1.8 millones de barriles diarios no es necesariamente inalcanzable, la pérdida de Kayab-Pit-Utsil y Nobilis-Maximino reduce el potencial a corto plazo del esquema de contratos mixtos para contribuir significativamente a ese objetivo . La inversión de capital en exploración y extracción de Pemex cayó un 51% en términos reales a principios de 2026, y el número de plataformas de perforación activas se redujo de 32 en enero a 25 en mayo .
Pemex y las empresas privadas se encuentran actualmente en un proceso de diálogo para modificar los contratos mixtos, buscando ajustar los términos para hacerlos más atractivos. Sin embargo, el tiempo apremia y la confianza de los inversionistas sigue siendo un desafío clave para la petrolera estatal





