El Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur informó que las fuerzas armadas de Corea del Norte rompieron un periodo de relativa calma de 37 días al disparar de manera coordinada múltiples objetos voladores, entre ellos varios misiles balísticos de corto alcance, con dirección al mar Amarillo (conocido en la región como el mar del Oeste).
El despliegue armamentístico, que representa la octava prueba de armas de gran escala de Pionyang, elevó de inmediato los niveles de alerta militar en toda la península coreana, obligando a las fuerzas aliadas a activar de emergencia sus canales de inteligencia compartida.
Detalles técnicos del despliegue militar
De acuerdo con los sistemas de detección de radar del ejército surcoreano y el monitoreo de las bases de defensa en Japón, el ensayo militar arrojó los siguientes datos preliminares:
Zona de origen: Los proyectiles fueron disparados alrededor de las 13:00 horas (tiempo local) desde instalaciones militares ubicadas en la ciudad costera de Chongju, en la provincia de Pyongan del Norte.
Trayectoria y alcance: Los misiles balísticos cubrieron una distancia estimada de 80 kilómetros (aproximadamente 50 millas) volando a una altitud controlada antes de impactar en las aguas del mar Amarillo, la sección marítima que separa la península coreana del territorio de China.
Tipo de armamento: Fueron catalogados como misiles balísticos de corto y cortísimo alcance, diseñados tácticamente para el soporte de campo de batalla y capaces de operar con combustible sólido para evadir los sistemas de intercepción temprana.
Reacción internacional y estado de fuerza
A los pocos minutos de confirmarse el evento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur instó enérgicamente a Pionyang a detener las provocaciones militares y regresar a las vías del diálogo diplomático encaminadas a estabilizar la zona.
“Nuestros militares registraron el lanzamiento e intensificaron de inmediato las tareas de vigilancia y la preparación operativa ante la posibilidad de nuevos disparos. Mantenemos un estado de plena preparación para el combate en estrecha coordinación con Estados Unidos y Japón a través del intercambio de información en tiempo real”.
— Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur.
Especialistas internacionales señalaron que esta demostración de fuerza se produce en un contexto geopolítico clave, coincidiendo con reportes de inteligencia que apuntan a una posible e inminente visita oficial del presidente de China, Xi Jinping, a Pionyang, lo que mantiene bajo máxima supervisión internacional los movimientos del régimen de Kim Jong-un.





