El buque de pasajeros que permanecía bajo vigilancia internacional debido a un brote de hantavirus atracó este lunes en las instalaciones portuarias de Róterdam, en Países Bajos. La embarcación realizó las maniobras de arribo operada únicamente por el personal mínimo indispensable para la navegación, tras la evacuación previa de los pasajeros en terminales anteriores.
Las autoridades sanitarias de los Países Bajos dispusieron que los tripulantes permanezcan a bordo del navío de forma estricta durante las próximas semanas para cumplir con el periodo de cuarentena reglamentario. Esta medida busca contener posibles contagios y vigilar la evolución médica de las personas expuestas al virus.
El descenso de los trabajadores y el ingreso de personal externo al barco quedaron restringidos por los protocolos de bioseguridad activados en la terminal marítima. Equipos especializados de salud pública coordinan la entrega de suministros médicos y víveres para el sostenimiento de la tripulación aislada.
La Organización Mundial de la Salud y las agencias sanitarias europeas mantienen el seguimiento del caso para determinar el origen del brote en los espacios interiores de la embarcación. Una vez concluido el periodo de aislamiento y realizadas las tareas de desinfección, las autoridades portuarias evaluarán la liberación de las operaciones del crucero.





