Josefina Vidal, denunció formalmente ante la opinión pública internacional lo que calificó como una “burda manipulación” y una campaña de fabricación de pretextos por parte del Gobierno de los Estados Unidos con el objetivo de justificar e intensificar sus medidas agresivas en contra de la nación caribeña.
Durante su participación en un acto de respaldo parlamentario, la diplomática cubana expuso que las recientes acciones jurídicas y políticas emanadas desde Washington representan una afrenta directa a la soberanía de la isla y un intento deliberado por desestabilizar el entorno político de la región.
Señalan acusación “oportunista” contra Raúl Castro
El eje central del reclamo de la Cancillería cubana se enfoca en los recientes señalamientos dirigidos desde territorio norteamericano en contra del líder histórico y expresidente cubano, Raúl Castro Ruz:
Hechos de hace tres décadas: Vidal tachó la acusación estadounidense de ser “burda”, “fraudulenta” y “sospechosamente oportunista”, debido a que se fundamenta de manera extemporánea en un acontecimiento ocurrido hace 30 años.
Responsabilidad de Washington: La vicecanciller enfatizó que el suceso aludido por los fiscales y agencias estadounidenses fue un evento sobre el cual el propio gobierno de Washington tuvo en su momento una “total y absoluta responsabilidad”.
Intento de desacreditación política
Para las autoridades de La Habana, el resurgimiento de este caso no responde a un genuino interés de justicia, sino a una estrategia de propaganda coordinada desde la Casa Blanca para incidir en la opinión pública global y endurecer el bloqueo económico:
“La acusación es una ‘burda manipulación’ de la historia y de la verdad, que Washington quiere usar como pretexto para tratar de dañar y desacreditar la imagen de uno de los líderes de la Revolución socialista que triunfó en 1959”, subrayó de forma contundente Josefina Vidal.
Con este pronunciamiento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) ratificó que mantendrá su postura de rechazo a las listas unilaterales y a los procesos judiciales iniciados en el exterior, exigiendo el fin de las hostilidades diplomáticas dirigidas por las agencias estadounidenses.




