Desde que Washington tomó el control de las ventas de petróleo de Venezuela en enero, Estados Unidos ha recaudado aproximadamente 13 mil millones de dólares por la comercialización del crudo venezolano, pero ha proporcionado poca transparencia sobre el destino de esos fondos, según un análisis de medios internacionales.
Fondos en fideicomiso y explicaciones contradictorias
Aunque la administración estadounidense inicialmente afirmó que mantendría los recursos en un fideicomiso para Venezuela, los funcionarios han ofrecido explicaciones contradictorias desde entonces. El presidente Donald Trump ha declarado que Estados Unidos está “ganando mucho dinero” con el petróleo venezolano, mientras que el Departamento de Estado asegura que miles de millones han sido devueltos a Venezuela bajo estricta supervisión.
Sin embargo, los registros públicos muestran que solo 300 millones de dólares han sido oficialmente divulgados como fondos transferidos o destinados al país sudamericano.
Impacto en la economía venezolana
Economistas consultados por medios internacionales señalan que la recuperación económica de Venezuela, más débil de lo esperado, sugiere que gran parte de los ingresos del petróleo no han llegado al país. La falta de claridad sobre el manejo de estos recursos ha generado dudas sobre el uso real de los fondos y su impacto en la población venezolana.
El control de las ventas de petróleo venezolano por parte de Estados Unidos se enmarca en las sanciones impuestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, con el objetivo de presionar un cambio político en el país. Sin embargo, la opacidad en la gestión de los recursos ha generado críticas tanto dentro como fuera de Venezuela, donde organizaciones sociales y políticos de oposición exigen mayor transparencia y que los fondos sean destinados a la recuperación del país.





