– En una medida sorpresiva a pocos días de la investidura de Donald Trump, el presidente saliente de Estados Unidos, Joe Biden, decidió retirar a Cuba de la lista de países “patrocinadores estatales del terrorismo”. La decisión fue anunciada este martes por un alto cargo de la administración estadounidense, quien confirmó que no se encontró evidencia suficiente para mantener a Cuba en esa lista.

El funcionario, que solicitó permanecer en el anonimato, destacó que esta decisión busca facilitar la liberación de personas detenidas injustamente en Cuba y contribuir a crear un entorno propicio para la resolución de tensiones. “Se ha completado una evaluación, y no tenemos información que respalde la designación de Cuba como patrocinador estatal del terrorismo”, declaró el funcionario.
Además, se informó que como parte de este proceso, se suspenderá la capacidad de los estadounidenses para reclamar propiedades expropiadas en Cuba, lo que marca un cambio significativo en las políticas de Washington hacia la isla.

La decisión se da en el contexto de un esfuerzo internacional más amplio, con la participación clave de Colombia, que desempeñó un papel crucial al facilitar el diálogo y la cooperación entre los actores involucrados. El presidente colombiano, Gustavo Petro, felicitó al gobierno de Estados Unidos y elogió el enfoque de Biden, quien “siempre buscó el diálogo con la diversidad latinoamericana”. Petro celebró como un “gran avance” el levantamiento, aunque parcial, de bloqueos hacia Cuba.

La administración estadounidense también señaló que se ha coordinado con diversos actores, incluida la iglesia católica, para crear un entorno favorable para la liberación de defensores de derechos humanos detenidos en la isla, especialmente aquellos arrestados durante las protestas de julio de 2021. Se espera que el número de liberaciones sea significativo, con algunos presos liberados antes de que finalice el mandato de Biden el 20 de enero.
Aunque la decisión ha sido tomada, el alto cargo aclaró que la medida podría ser revertida por la administración entrante de Donald Trump, quien asumirá el cargo en pocos días. Los demócratas han mantenido una comunicación regular con el equipo de transición del nuevo gobierno sobre este y otros temas, según el funcionario.
La retirada de Cuba de esta lista marca un giro en la política exterior de EE. UU. hacia la isla, lo que podría tener implicaciones importantes para las relaciones bilaterales en el futuro.





