Un momento de auténtico pánico se vivió en la telesecundaria “Álvaro Gálvez y Fuentes”, ubicada en la colonia Guadalupe Victoria de este municipio, luego de que un enjambre de abejas “alteradas” irrumpiera en el plantel y atacara a cerca de 100 personas, provocando la evacuación de emergencia de más de 300 alumnos y profesores.
El incidente movilizó a elementos de la Policía Municipal, Bomberos y paramédicos de Protección Civil, quienes implementaron un cerco de auxilio inmediato para rescatar a la comunidad escolar y controlar la situación.
Evacuación oportuna y hospitalizaciones preventivas
De acuerdo con el reporte oficial emitido por el Ayuntamiento de Cuautla, cuando las unidades de rescate arribaron al centro educativo, el personal docente ya había activado los protocolos de seguridad, logrando desalojar las aulas a tiempo. Sin embargo, decenas de personas no pudieron evitar las picaduras:
Atención masiva: Paramédicos del Departamento de Bomberos brindaron atención prehospitalaria y valoraron a aproximadamente 100 personas que presentaron punciones en diversas partes del cuerpo.
Traslados médicos: Derivado de la evaluación, nueve víctimas requirieron ser trasladadas a unidades hospitalarias. Las autoridades precisaron que el ingreso fue estrictamente para observación y monitoreo preventivo, descartando que existan pacientes en estado delicado o con reacciones anafilácticas graves.
Fuera de peligro: Raúl Aguirre Espitia, encargado de despacho del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), confirmó horas más tarde que toda la comunidad estudiantil se encuentra a salvo.
Un fenómeno de “enjambre estacionario”
Las autoridades educativas y ambientales aclararon que la escuela no alberga colmenas permanentes que pongan en riesgo un retorno a clases, explicando la naturaleza del inusual ataque:
“Fueron enjambres estacionarios, es decir, pasaron, se quedaron un momento ahí, después se retiran, no están permanentes en la escuela”, detalló Aguirre Espitia a los medios locales.
Especialistas recuerdan que durante la temporada de calor, los enjambres viajan distancias largas en busca de nuevos refugios y agua; si se sienten amenazados por ruidos intensos, olores fuertes o movimientos bruscos, pueden reaccionar de forma sumamente agresiva, tal como ocurrió en el patio de este plantel.





