La crisis política en América Latina ha alcanzado un nuevo punto crítico. Tras la operación militar que resultó en la detención de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de sus advertencias contra los gobiernos de Colombia y Cuba, generando una ola de reacciones diplomáticas y denuncias de intervención en la región.
Trump arremete contra Gustavo Petro: “Debería cuidarse”
En una rueda de prensa posterior a la operación en Caracas, Trump dirigió palabras inusualmente severas hacia su homólogo colombiano, Gustavo Petro. El mandatario estadounidense justificó su postura acusando a la administración de Petro de permitir el flujo de narcóticos hacia el norte.
“Él está produciendo cocaína y la están enviando a Estados Unidos, así que sí, tiene que cuidarse el trasero”, sentenció Trump, intensificando una relación bilateral que ya se encontraba deteriorada.
Por su parte, el presidente Petro calificó la incursión estadounidense en Venezuela como un “ataque a la soberanía” de América Latina, advirtiendo que este tipo de acciones unilaterales desembocarán en una crisis humanitaria de proporciones imprevisibles para el continente.
Cuba bajo la mira de Washington
La situación de Cuba también fue centro de atención durante las declaraciones en Florida. Trump calificó al sistema cubano como un fracaso y sugirió que la isla será el próximo tema en la agenda de seguridad de su país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta postura con una advertencia directa hacia la cúpula del gobierno en La Habana: “Si yo viviera en La Habana y formara parte del gobierno, estaría al menos un poco preocupado”, declaró Rubio, calificando a los dirigentes cubanos de “incompetentes”.
Reacción de La Habana: “Terrorismo de Estado”
Desde la isla, el presidente Miguel Díaz-Canel no tardó en responder. A través de canales oficiales, Cuba condenó el arresto de Maduro, calificándolo como un acto de “terrorismo de Estado” y un ataque “criminal” por parte de Washington.
Díaz-Canel hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para reaccionar ante lo que describió como el asalto a una “zona de paz”. “Por Venezuela y por nuestra Cuba estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia vida… la amenaza es contra la humanidad entera”, afirmó el mandatario cubano.
Un escenario sin precedentes desde 1989
Analistas internacionales coinciden en que la intervención militar nocturna en Caracas representa la acción más directa de Estados Unidos en territorio latinoamericano desde la invasión a Panamá en 1989. Mientras en las redes sociales circulan imágenes de columnas de humo e incendios en puntos estratégicos de la capital venezolana, el mapa geopolítico de la región parece fragmentarse entre quienes apoyan la “restauración del orden” y quienes denuncian un retorno a las políticas de intervención del siglo pasado.





