Un total de 43 personas, incluyendo a los exfutbolistas chinos Jin Jingdao, Guo Tianyu y Gu Chao, así como al futbolista surcoreano Son Jun-ho, han sido identificadas como parte de una investigación en curso sobre apuestas ilegales y amaño de partidos en el fútbol chino. Esta operación es parte de una investigación más amplia que ha estado en marcha durante los últimos dos años.
La Federación China de Fútbol había acusado a Son Jun-ho de aceptar sobornos y participar en la manipulación de resultados mientras jugaba para el Shandong Taishan. Son, quien regresó a Corea del Sur en marzo de 2024 tras haber sido detenido en China desde mayo del año anterior, ha estado en el centro de este escándalo.
La noticia surge en un momento difícil para el fútbol chino, que sufrió una reciente derrota ante Arabia Saudita por 2-1 en Dalian, un resultado que complica sus aspiraciones de clasificación para el Mundial 2026. En la jornada anterior, el equipo chino fue humillado por Japón con un marcador de 7-0 en la segunda jornada de las eliminatorias asiáticas, lo que deja al equipo dirigido por el croata Branko Ivankovic sin puntos en esta fase.
La lucha contra la corrupción en el deporte, especialmente en el fútbol, ha sido una prioridad para las autoridades chinas en los últimos años. La represión ha llevado a la condena de varios exdirigentes deportivos. Entre ellos, Chen Xuyuan, el expresidente de la Federación China de Fútbol, quien fue sentenciado a cadena perpetua en marzo por recibir sobornos significativos. En el mismo mes, Lie Tie, exseleccionador y exjugador del Everton, se declaró culpable de recibir más de 9,7 millones de euros en sobornos y de participar en la manipulación de partidos.






