Francia y España redoblan sus esfuerzos para contener una de las temporadas de incendios forestales más feroces de los últimos años. Las llamas han obligado a evacuar a cientos de miles de personas y mantienen bajo presión a los cuerpos de bomberos, justo cuando se prevé la llegada de una nueva ola de calor que podría agravar la situación .
En el suroeste de Francia, el megaincendio declarado cerca de Burdeos, en el departamento de Gironda, se ha convertido en el más devastador de la historia del país. Las llamas han arrasado 42.000 hectáreas y han obligado a evacuar a más de 220.000 personas, mientras el fuego se mantiene a solo 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos . Aunque durante las últimas horas el incendio se ha mantenido “globalmente estable” sin avances significativos, las autoridades advierten que la situación sigue siendo “muy impredecible” .
La llegada de una nueva ola de calor a partir de este martes amenaza con complicar las labores de extinción. Se esperan temperaturas de hasta 37 grados en la zona, con vientos de hasta 40 kilómetros por hora, y el miércoles podrían acercarse a los 40 grados . Este fenómeno, que los meteorólogos califican como “extraordinario” por su intensidad y duración, podría extenderse durante los próximos días y afectar a gran parte de Europa Occidental .
En total, los incendios han arrasado ya más de 116.000 hectáreas en Francia desde principios de año, una cifra récord que supera ampliamente la registrada durante el verano de 2022 . El fuego también ha afectado a la industria estratégica: las llamas amenazan instalaciones de ArianeGroup y Roxel en Saint-Médard-en-Jalles, donde se produce propelente para cohetes y misiles, lo que ha llevado al Gobierno a desplegar dispositivos de protección en torno a estas plantas clasificadas como de alto riesgo .
En España, la situación también es crítica. Los incendios forestales, algunos de ellos en zonas con antiguas municiones que explotan al contacto con las llamas, han complicado las labores de extinción. Más de 325.000 personas han sido evacuadas en conjunto entre ambos países, en una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en Europa .
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha advertido que “las próximas semanas serán difíciles” y ha pedido mantener el esfuerzo colectivo frente a los incendios . Mientras tanto, las autoridades mantienen restricciones en el transporte, con la autopista A63 cerrada y la circulación de trenes de alta velocidad interrumpida al sur de Burdeos .





