En entrevista con Iván Mercado, Gerardo Rodríguez Sánchez de Lara, analista en temas internacionales, señaló que el reciente caso de presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano evidencia problemas de coordinación y confianza entre autoridades de México y Estados Unidos.
El especialista explicó que, en términos generales, los diplomáticos y personal acreditado de otro país cuentan con reconocimiento oficial ante la embajada o consulados, por lo que el gobierno mexicano tiene conocimiento de su presencia. Sin embargo, advirtió que en el caso de agencias de inteligencia como la CIA o la DEA, la identificación de sus agentes puede ser más compleja, especialmente cuando operan encubiertos.
Rodríguez Sánchez de Lara detalló que, tras reformas a la Ley de Seguridad Nacional en 2020 —derivadas del caso del general Salvador Cienfuegos—, cualquier autoridad mexicana que tenga contacto con agentes extranjeros está obligada a informar a la Secretaría de Relaciones Exteriores. De no hacerlo, incurre en una falta legal.
En ese sentido, indicó que si existió coordinación con autoridades locales, estas debieron notificar al gobierno federal. “Los primeros obligados a informar serían las instancias estatales si mantuvieron contacto con agentes extranjeros; de lo contrario, estarían incumpliendo la ley”, afirmó.
El internacionalista subrayó que las actividades de inteligencia suelen ser legales para los países que las realizan, pero pueden considerarse ilegales en el territorio donde se ejecutan, lo que genera conflictos de jurisdicción.
Asimismo, calificó como inusual que se haya hecho pública información sobre presuntas bajas de agentes encubiertos, ya que este tipo de datos suele mantenerse clasificado durante años. “No es común conocer identidades o detalles de operaciones de este tipo; eso pone en riesgo incluso a las familias de los agentes”, explicó.
Finalmente, consideró que el fondo del problema radica en la falta de confianza entre instituciones. “Hay una doble falta de confianza: entre niveles de gobierno dentro de México y también entre autoridades de México y Estados Unidos”, concluyó.





