El impacto de delitos como el robo en tiendas, el fraude y los ciberataques se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo económico del Reino Unido, de acuerdo con una investigación realizada por las Cámaras de Comercio Británicas (BCC, por sus siglas en inglés). El informe de la organización, que representa a decenas de miles de empresas nacionales, señala que esta situación obliga a los directivos a desviar tiempo y recursos financieros hacia la seguridad, fondos que originalmente se destinarían a la inversión y la expansión.
Los datos recabados por la institución y consignados por el diario The Guardian revelan que el 40% de las compañías británicas sufrieron alguna forma de criminalidad durante el último año. El sondeo, aplicado a una muestra de 1,411 firmas locales, detalla que el 20% de los negocios fue blanco de estafas o fraudes, mientras que un 21% reportó haber sido víctima de ataques informáticos.
Ellis Shelton, gerente de políticas de la BCC, expuso que contener la delincuencia corporativa es un requerimiento para eliminar los obstáculos estructurales de la economía del Reino Unido. El representante institucional describió el escenario vigente como un factor que frena el avance de las actividades productivas en el país.
Ante este panorama, los sectores empresariales solicitan una revisión de las estrategias de seguridad vigentes para mitigar las pérdidas económicas. Los analistas prevén que los resultados de esta encuesta se utilicen para definir nuevas directrices de cooperación entre las fuerzas del orden y el sector privado británico.





