La Organización Mundial de la Salud (OMS) está intensificando sus preparativos ante el riesgo de una catástrofe nuclear en Medio Oriente, derivada de la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, según confirmaron altos funcionarios de la agencia a Político en marzo de 2026.
Hanan Balkhy, directora regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, advirtió que la organización monitorea la situación con “vigilancia” ante la posibilidad de un “incidente nuclear”.
La preocupación se centra en los ataques a instalaciones nucleares iraníes por parte de EE. UU. e Israel, lo que podría desencadenar una liberación radiactiva con consecuencias para la salud pública que durarían décadas.
La OMS está actualizando sus protocolos, trabajando con oficinas locales para monitorear el impacto sanitario y preparando suministros de emergencia para gestionar la radiación, a pesar de que Balkhy reconoció que “nada puede evitar el daño” si ocurre un incidente mayor.





