El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), brazo científico de la Unión Europea, reveló en su informe más reciente que marzo de 2026 marcó un nuevo hito preocupante en la crisis climática global, al situarse como el cuarto marzo más cálido desde que se tiene registro.
Con una temperatura media del aire en superficie de 13.94°C, el mes pasado superó por 1.48°C los niveles preindustriales, acercándose peligrosamente al umbral crítico de los 1.5°C establecido en los acuerdos internacionales.
El reporte destaca variaciones extremas en diferentes regiones del mundo:
Récord en Europa: El continente vivió su segundo marzo más cálido, con temperaturas 2.27°C por encima de la media (1991-2020), especialmente en Rusia, los países bálticos y el norte de Fennoscandia.
Impacto en México y EE. UU.: Ambas naciones enfrentaron un calor intenso y sequía persistente, acentuada por una ola de calor que golpeó la zona occidental de Norteamérica.
Contrastes gélidos: Mientras la mayor parte del globo se calentaba, Alaska, Canadá y el noroeste de Siberia registraron condiciones inusualmente frías.
La situación en los polos refuerza la señal de alerta:
Ártico: La extensión del hielo marino fue un 5.7% inferior a la media, marcando el nivel más bajo registrado para un mes de marzo, superando ligeramente el récord de 2025.
Antártida: El hielo marino se situó un 10% por debajo de su promedio histórico.
La temperatura superficial del mar alcanzó los 20.97°C, la segunda cifra más alta de la historia. Según Copernicus, este calentamiento oceánico constante durante marzo sugiere una transición inminente hacia las condiciones del fenómeno de El Niño para la segunda mitad de 2026, lo que podría exacerbar aún más los eventos climáticos extremos.
“Cada cifra es impactante por sí sola; en conjunto, dibujan un panorama de un sistema climático bajo una presión constante y creciente”, advirtió Carlo Buontempo, director del servicio de Copernicus.





