El delegado de los Programas para el Bienestar en el estado de Puebla, Rodrigo Abdala Dartigues, informó que más de un millón de habitantes pertenecientes a las comunidades indígenas de la entidad ya cuentan con acceso garantizado a los diversos esquemas de apoyo económico y social que otorga el Gobierno Federal.
El funcionario federal destacó que, en sintonía con la máxima de la administración pública de priorizar a los sectores históricamente postergados, los esfuerzos de registro y bancarización se han concentrado con éxito en las regiones con mayor densidad de población originaria en el territorio poblano.
Cobertura universal en las regiones originarias
De acuerdo con las métricas presentadas por la delegación de Bienestar, la dispersión de los recursos ha alcanzado una cobertura sin precedentes en las sierras Norte y Negra, la Mixteca y el Valle de Tehuacán, beneficiando a las familias de los pueblos náhuatl, totonaco, mixteco, otomí, tepehua, de la variante ngíwa (popoloca) y mazateco:
Pensión para el Bienestar: Miles de adultos mayores pertenecientes a comunidades indígenas reciben sus apoyos económicos, con un criterio de priorización territorial que asegura su incorporación inmediata al cumplir la edad requerida.
Apoyo al campo y producción: A través de programas como Producción para el Bienestar y Sembrando Vida, se ha impulsado la economía de los pequeños productores y agricultores locales, fortaleciendo la soberanía alimentaria y el arraigo a sus tierras.
Becas Benito Juárez: Estudiantes de todos los niveles educativos en zonas catalogadas con alta y muy alta marginación reciben estímulos económicos para abatir la deserción escolar en los municipios de origen.
Entrega directa por medio del Banco del Bienestar
Rodrigo Abdala enfatizó que la consolidación de la red de sucursales del Banco del Bienestar en las zonas rurales y montañosas de Puebla ha sido la pieza clave para lograr esta cobertura masiva, eliminando por completo a los intermediarios políticos o gestores sociales.
“Hoy podemos decir con orgullo que en Puebla más de un millón de hermanas y hermanos de nuestras comunidades indígenas son beneficiarios directos de la política social de la federación. La instrucción es muy clara: por el bien de todos, primero los pobres, y bajo esa premisa seguimos caminando a ras de tierra en cada municipio”.
— Rodrigo Abdala Dartigues, delegado de los Programas para el Bienestar en Puebla.
El delegado concluyó reafirmando el compromiso de mantener las mesas de atención itinerantes y los operativos de incorporación en las lenguas originarias de cada región, trabajando de manera coordinada con las autoridades comunitarias y tradicionales para que ningún poblano se quede fuera de estos derechos constitucionales.





