En el marco de una gira de trabajo por el estado de Tlaxcala, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó su rechazo categórico a la intervención militar y política en Venezuela, tras los recientes acontecimientos que derivaron en la aprehensión de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.
Durante la supervisión de los avances en el Polo de Desarrollo de la entidad, la mandataria federal reiteró que la postura de su administración se rige estrictamente por los principios constitucionales de política exterior.
Defensa de la soberanía y el derecho internacional
Sheinbaum subrayó que, en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México mantendrá una postura de no intervención, fundamentada en la Doctrina Estrada.
“Estamos a favor de la solución pacífica de cualquier conflicto. Nuestra posición es la que establece la Constitución y el artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas: no debe haber intervención militar, sino una solución multilateral”, afirmó la jefa del Ejecutivo.
La presidenta puntualizó que esta condena es una cuestión de principios legales y no de afinidades políticas. Aseguró que, más allá de la simpatía o diferencias con el gobierno de Nicolás Maduro —quien fue trasladado a Nueva York tras su detención—, el respeto a la soberanía de las naciones es innegociable bajo el marco del derecho internacional.
Relación con EE. UU.: “Coordinación, no subordinación”
Al ser cuestionada sobre si este posicionamiento o la retórica de Washington respecto a los cárteles del narcotráfico podrían poner en riesgo la soberanía mexicana, Sheinbaum descartó cualquier posibilidad de una intervención similar en territorio nacional.
La mandataria destacó que existe un canal de comunicación fluido con el gobierno de Estados Unidos, citando reuniones previas con funcionarios de alto nivel, como el secretario Marco Rubio. En ese sentido, definió la hoja de ruta de la relación bilateral bajo una premisa clara:
- Colaboración estratégica: Trabajo conjunto en materia de seguridad y migración.
- Entendimiento mutuo: Diálogo constante para resolver problemáticas comunes.
- Soberanía nacional: “Colaboración y coordinación, pero no subordinación”, enfatizó.
Finalmente, la presidenta adelantó que el Gobierno de México continuará evaluando la situación en Sudamérica y emitirá nuevos pronunciamientos conforme evolucione el conflicto en los próximos días.





