Matamoros, Tamaulipas, 27 de julio – Activistas ambientales llevaron a cabo protestas pacíficas este fin de semana en playa Bagdad, municipio de Matamoros, para denunciar la creciente contaminación por desechos espaciales atribuidos a la empresa SpaceX, del magnate Elon Musk. La organización Conibio Global alertó que actualmente existen más de 40 kilómetros de residuos en el litoral y al menos tres propulsores sumergidos en aguas mexicanas del Golfo de México.
Durante una manifestación en alta mar, el activista Elías Ibarra Rodríguez lanzó un contundente mensaje: “México no es el basurero de SpaceX”, y exigió a las autoridades federales frenar el impacto ambiental de estos desechos en la región. Los manifestantes señalaron que la basura espacial ha afectado la fauna marina y la actividad pesquera, generando un daño ecológico irreversible.
La protesta tuvo eco en el Gobierno federal. La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, confirmó a través de su cuenta de X que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya se encuentra desplegada en la zona afectada para realizar inspecciones. Bárcena enfatizó la urgencia de una solución diplomática y subrayó que “necesitamos que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) regule estos incidentes en la frontera”.
Hasta el momento, SpaceX no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones. Sin embargo, el incidente ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de las empresas privadas en la gestión de sus desechos espaciales y la necesidad de tratados internacionales que regulen el impacto de la basura aeroespacial en las costas de otros países.





