El secretario de Economía Marcelo Ebrard Casaubón enfrentó cuestionamientos sobre un episodio de su gestión pasada como Canciller. El funcionario rechazó tajantemente que la estancia de su hijo en la Embajada de México en Londres durante el año 2021 haya constituido una irregularidad o un privilegio indebido.
Ebrard aclaró que la presencia de su hijo en la sede diplomática británica ocurrió mientras este realizaba diversos cursos académicos. Según el secretario, el hecho de que un familiar directo de un alto funcionario se encuentre en una sede oficial no implica automáticamente una falta ética si no hay beneficio económico directo del erario.
“No veo en ello ningún abuso de mi parte. Fue una estancia relacionada con su formación académica y no hubo un cargo o sueldo asignado”, señaló el titular de Economía para dar por cerrada la polémica.
Las declaraciones de Ebrard se producen en un momento de alta visibilidad política, donde los perfiles de los principales cuadros de la “Cuarta Transformación” están bajo el escrutinio público:
Mientras Ebrard consolida la estrategia de inversión extranjera y blindaje al T-MEC, sus detractores suelen retomar temas de su etapa en la SRE.
El secretario ha mantenido que su proceder siempre ha estado apegado a la legalidad, diferenciándolo de los casos de nepotismo que la administración federal busca erradicar.





