Durante la tradicional misa celebrada en la basílica de San Pedro en honor a la Virgen de Guadalupe, el papa Francisco criticó este jueves la manipulación ideológica del simbolismo de la patrona de México y de las Américas. El Pontífice llamó a centrarse en el mensaje espiritual y maternal de la Virgen, alejándose de intereses que distorsionan su significado original.
“Mirando a la imagen de María de Guadalupe, embarazada que anuncia el nacimiento del Salvador, con qué ternura le dice al indio: ‘No tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre?’, se revela la maternidad de María”, reflexionó el Papa. En su homilía, destacó la importancia de este mensaje para fortalecer la fe en momentos de duda o dificultad.
Il #Papa: il mistero di Guadalupe usato da ideologie, Maria ci invita a “non avere paura”
— Vatican News (@vaticannews_it) December 12, 2024
Come ogni 12 dicembre, memoria della Beata #VirgenDeGuadalupe, Francesco celebra nel pomeriggio la Messa nella Basilica Vaticana per la "Morenita"
Leggi 👉 https://t.co/XNe4jSg2xO pic.twitter.com/canprU8DkK
El primer Papa latinoamericano lamentó que “tantas ideologías han intentado sacar provecho del misterio guadalupano”, y subrayó que el culto a la Virgen debe enfocarse en su esencia espiritual. “Todo lo que se diga más allá de ese misterio es desviar su significado. La tilma, la rosa, el indio, todo apunta a venerarla y escuchar en nuestros corazones: ‘¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre?’”, afirmó.
El Papa compartió su reflexión sobre tres elementos clave del relato guadalupano: la maternidad, las rosas y la tilma. “La maternidad de María queda grabada en esa tilma sencilla, y se manifiesta en la belleza de las rosas que Juan Diego llevó como prueba. Este milagro logró abrir corazones incrédulos y transmitir la fe”, señaló Francisco.
Durante la ceremonia, se escucharon lecturas y cánticos en español, y el Pontífice enfatizó que el mensaje de la Virgen de Guadalupe debe acompañar a los fieles en todos los momentos de la vida: “los momentos felices, los momentos difíciles y los más cotidianos”.
Una celebración tradicional
Como cada 12 de diciembre, Francisco presidió la misa dedicada a la Virgen de Guadalupe, consolidando esta tradición en la basílica de San Pedro. Este acto reafirma la importancia de la Virgen de Guadalupe como un símbolo espiritual y cultural para millones de personas en América Latina y el mundo.






