Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó que durante el año 2025 las pérdidas económicas derivadas del mercado ilícito de hidrocarburos, conocido como huachicol, ascendieron a un promedio de 64.3 millones de pesos diarios. Esta cifra contempla tanto la sustracción directa en ductos como la comercialización irregular de combustibles, sumando un total anual de 23,491 millones de pesos, lo que representa un incremento respecto a los 20,529 millones de pesos registrados en 2024.
De acuerdo con el informe anual presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la empresa estatal registró el robo de aproximadamente 19,600 barriles de combustible por día durante el último periodo anual. Este volumen operativo de pérdida significó un aumento del 15.3% en comparación con los 17,000 barriles diarios reportados el año anterior. En el mismo lapso, la compañía identificó y deshabilitó un total de 10,591 tomas clandestinas en su red de tuberías a nivel nacional.
El reporte también detalla una reducción en la capacidad de respuesta ante las incidencias detectadas en la infraestructura. Durante 2025, la petrolera atendió el 90.05% de las alertas por fugas y posibles tomas ilícitas, procesando 7,976 de los 8,863 avisos recibidos en un tiempo promedio de 60 minutos. Esta efectividad operativa contrasta con los datos de 2024, año en el que la administración logró atender la totalidad de las 12,414 alertas registradas por sus sistemas de vigilancia y patrullaje.
Ante la evolución de las redes dedicadas al mercado ilícito, Pemex señaló la implementación de nuevas iniciativas enfocadas en el desarrollo de un modelo operativo sostenible. Estos mecanismos de seguridad tienen como finalidad la protección de las instalaciones estratégicas, los activos de la nación y el personal operativo. La vigilancia de estas actividades permanece bajo la coordinación de la Unidad de Responsabilidad de Pemex y el Plan Conjunto de Atención a Instalaciones Estratégicas iniciado en 2019.





