La ola de protestas contra las políticas migratorias en Estados Unidos continúa escalando. En la ciudad de Nueva York, al menos 80 personas fueron detenidas la noche del martes tras manifestarse frente a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Federal Plaza, Manhattan. Según reportes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), los manifestantes bloquearon accesos al edificio, arrojaron botes de basura metálicos contra vehículos oficiales y confrontaron a agentes en el lugar.
La movilización se dio en el contexto de nuevas tensiones políticas, luego de que el expresidente Donald Trump lanzara advertencias contra protestas similares en otras ciudades. El gobernador de California, Gavin Newsom, acusó a Trump de abuso de poder por su llamado a desplegar fuerzas militares en zonas con manifestaciones. En Texas, el gobierno estatal también anunció la activación de la Guardia Nacional ante las protestas crecientes.
En medio del conflicto, surgieron acusaciones sobre una posible colaboración entre el NYPD y autoridades migratorias federales, lo que violaría la política de ciudad santuario de Nueva York. La presidenta del Concejo Municipal, Adrienne Adams, pidió una investigación independiente para esclarecer si el NYPD ha participado en operativos de inmigración civil en coordinación con ICE.
En respuesta, tanto la policía local como el alcalde Eric Adams negaron categóricamente cualquier vínculo con actividades de deportación. La oficina del alcalde reafirmó su compromiso con el cumplimiento de las leyes locales, subrayando que su administración no colabora con ICE en acciones que afecten a la comunidad migrante.
Las manifestaciones reflejan el creciente rechazo social hacia las políticas migratorias federales, y se prevé que continúen en distintas ciudades del país en los próximos días.





