Petróleos Mexicanos (Pemex) inició el año con cifras negativas al reportar una pérdida neta de 46,639 millones de pesos (aproximadamente 2,633 millones de dólares) durante el primer trimestre de 2026. Los datos, entregados en su más reciente informe financiero a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), reflejan los desafíos operativos y financieros que enfrenta la petrolera estatal en el arranque del ejercicio.
De acuerdo con el documento, el resultado adverso se debe a una combinación de factores internos y externos que impactaron el balance general de la institución:
Baja en ingresos: Se registró una caída significativa en las ventas totales.
Ajustes contables: Un incremento en el deterioro de activos fijos afectó el patrimonio de la empresa.
Factores financieros: Mayores costos asociados a instrumentos financieros derivados y pérdidas cambiarias debido a la volatilidad del peso.
A pesar del saldo negativo, Pemex logró amortiguar parcialmente la caída gracias a una disminución en el costo de ventas, así como a una reducción en ciertos gastos operativos y el pago de impuestos. Sin embargo, estos ahorros no fueron suficientes para revertir la tendencia deficitaria, lo que mantiene la atención de los mercados sobre la estrategia de rentabilidad de la paraestatal para el resto del año.
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