La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, manifestó nuevamente la solidaridad de su gobierno con el pueblo de Cuba ante lo que calificó como una “escalada maliciosa” en las presiones ejercidas por Estados Unidos. En una declaración oficial, la funcionaria rechazó de manera tajante el uso del chantaje y las amenazas como herramientas de política exterior por parte de la administración estadounidense.
Zajárova condenó lo que describió como intentos de Washington de interferir de “manera descarada” en los asuntos internos del país caribeño, subrayando que tales acciones vulneran la soberanía de la nación isleña. La diplomática rusa enfatizó que Moscú mantendrá su postura de rechazo a las medidas coercitivas unilaterales, reafirmando los lazos estratégicos y de hermandad que unen a ambas naciones en el escenario internacional.
Este pronunciamiento se da en un contexto de tensiones diplomáticas crecientes, donde Rusia busca consolidar su papel como aliado clave de Cuba frente a las sanciones económicas. La Cancillería rusa reiteró que la estabilidad de la isla debe ser decidida exclusivamente por sus ciudadanos, sin presiones externas que busquen desestabilizar el orden social o político de la región.
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