El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, planteó la necesidad de modificar el calendario escolar para adelantar el inicio del periodo vacacional, argumentando que, tras el 15 de junio, las instituciones educativas operan sin un propósito pedagógico claro. De acuerdo con el funcionario, una vez concluida la entrega de calificaciones, el sistema escolar entra en una fase de “descarga administrativa” que no beneficia el aprendizaje de los alumnos.
Delgado calificó la permanencia de los estudiantes en las aulas durante la segunda mitad de junio como una “estancia forzada”, señalando que existe una inercia en todo el ecosistema educativo que desvirtúa la función de la escuela. La propuesta busca que el calendario oficial sea más honesto respecto a los tiempos reales de aprovechamiento académico y las necesidades de gestión de los docentes.
Asimismo, el secretario sostuvo que “México no cabe en un solo calendario”, resaltando las disparidades climáticas entre las distintas regiones del país. Como ejemplo, mencionó el caso de Sonora, donde las temperaturas alcanzan los 45°C, lo que complica la permanencia de los menores en los planteles y justifica una flexibilización de las fechas de cierre de ciclo según las condiciones geográficas de cada entidad.
No obstante, el titular de la SEP reconoció que una eventual reducción del ciclo escolar en las aulas presenta implicaciones sociales fuera del ámbito educativo. Delgado admitió que, al cerrar las escuelas antes de lo previsto, la carga del cuidado de los hijos y el trabajo doméstico adicional recae de manera desproporcionada en las mujeres, lo que representa un factor de análisis en la viabilidad de esta modificación.





