La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó de manera enérgica el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales en Washington D. C., calificándolo como un acto inaceptable de agresión contra la libertad de expresión y la estabilidad democrática. Al ser cuestionada sobre el incidente durante su rueda de prensa de este lunes, la mandataria mexicana subrayó la postura de su administración frente a la intolerancia, afirmando que el mundo debe estar en contra siempre de la violencia y, de manera más enfática, de la violencia política que busca amedrentar a las instituciones y a la prensa.
Sheinbaum expresó su solidaridad con los periodistas y funcionarios afectados por el ataque perpetrado por Cole Allen, señalando que cualquier atentado contra la integridad de quienes informan o gobiernan representa un retroceso para la civilidad global. La mandataria hizo un llamado a la paz y a la resolución pacífica de las diferencias ideológicas, resaltando que la violencia nunca será el camino para dirimir conflictos en ninguna democracia.
Este pronunciamiento se da en un contexto de alta sensibilidad internacional tras la ruptura de los diálogos de paz entre Estados Unidos e Irán y los recientes eventos bélicos en Oriente Medio. Para la presidenta de México, el incidente en la capital estadounidense es un recordatorio de la urgencia de fortalecer los valores democráticos y garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo, un sector que ha sido blanco de tensiones crecientes en los últimos años a nivel internacional.





