Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que la participación directa es un derecho constitucional inalienable, recordando que la Carta Magna prevé los mecanismos para que la ciudadanía evalúe el desempeño de sus gobernantes o se pronuncie sobre temas de interés nacional.
La mandataria explicó que el marco legal vigente establece rutas claras para que los ciudadanos, de manera organizada, puedan incidir en la vida pública sin depender exclusivamente de las decisiones de los poderes constituidos:
Sheinbaum enfatizó que este proceso es un ejercicio de soberanía donde, si se reúne el número de firmas requerido por la ley (correspondiente al 3% de la lista nominal de electores distribuidos en al menos 17 entidades), el Instituto Nacional Electoral (INE) está obligado a organizar la consulta para que el pueblo decida si el titular del Ejecutivo debe continuar en su cargo.
De igual forma, señaló que la recolección de firmas es el motor para someter a votación temas de trascendencia nacional, siempre bajo la validación de la Suprema Corte y la organización del órgano electoral.
“La Constitución es muy clara: el poder dimana del pueblo. Si las y los ciudadanos se organizan y cumplen con los requisitos de firmas, los procesos de consulta y revocación deben llevarse a cabo. Es la democracia participativa que estamos fortaleciendo”, puntualizó la presidenta.
Esta declaración ocurre en un contexto donde diversos grupos sociales en el país han comenzado a discutir la relevancia de estos instrumentos para la segunda mitad del sexenio, reafirmando la postura del Gobierno Federal de respetar y promover los ejercicios de consulta ciudadana en este 2026.
Sheinbaum reitera mecanismos de democracia participativa: Firmas ciudadanas son la llave para revocación y consultas
Compartir





