La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció respecto a la reciente solicitud de extradición emitida por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos en contra de un gobernador mexicano en funciones. Durante su intervención, la titular del Ejecutivo subrayó la excepcionalidad del caso, señalando que no existen precedentes históricos de una petición de esta naturaleza por parte de la fiscalía estadounidense hacia un mandatario estatal que se encuentre ejerciendo su cargo.
Ante los cuestionamientos sobre el origen y las motivaciones de la acusación que involucra a 10 ciudadanos mexicanos, la mandataria instó a la opinión pública y a los sectores políticos a mantener una postura de espera. Sheinbaum Pardo enfatizó la importancia de aguardar el desarrollo de los procedimientos legales y la presentación de pruebas antes de emitir conclusiones definitivas sobre el caso.
Respecto a las versiones que sugieren que el proceso judicial en el país vecino podría estar influenciado por el contexto político actual, la presidenta evitó confirmar si las acusaciones poseen tintes electorales. Su postura se centró en la necesidad de observar el cumplimiento de los tratados internacionales y los protocolos diplomáticos que rigen las solicitudes de extradición entre ambas naciones.
El caso, que involucra a un funcionario de alto nivel y a otros nueve ciudadanos, permanece bajo el seguimiento de las autoridades de Relaciones Exteriores y de la Fiscalía General de la República. Se espera que en los próximos días se den a conocer mayores detalles sobre la respuesta formal del Estado mexicano ante el requerimiento judicial del Departamento de Justicia estadounidense.





