Las intensas lluvias provocadas por el huracán John han generado un impacto positivo en la comunidad de San Isidro Tlalcostépetl, en la junta auxiliar de San Miguel Canoa, Puebla. Pobladores de esta localidad, que recientemente enfrentaron una grave escasez de agua, ahora cuentan con fuentes renovadas para su consumo.
Adrián Flores, representante de los vecinos, destacó que, aunque el fenómeno climático causó estragos en otras áreas, para esta comunidad representó una oportunidad de recuperación. “El manantial ha vuelto a fluir y el jagüey se ha reabastecido, lo que nos ha permitido acceder a agua limpia para cocinar y beber”, señaló.
Flores recordó que antes de las lluvias, la única opción de agua era un jagüey contaminado, que compartían con ganado. Esta situación había llevado a varios habitantes a enfermarse, ya que debían recurrir a este líquido sucio. “Solicitamos ayuda para desazolvar el jagüey, porque no teníamos otra opción. Ahora, gracias a la lluvia, la situación ha mejorado significativamente”, comentó.
Con las lluvias, los pobladores han logrado mantener dos jagüeyes llenos, donde tanto ellos como los animales pueden abastecerse de agua. Sin embargo, la comunidad aún enfrenta el desafío de carecer de acceso a agua potable, a pesar de las reiteradas solicitudes a las autoridades. Situados en las faldas de La Malinche, los habitantes han sido informados de que la instalación de este servicio no es viable.
Flores concluyó manifestando su esperanza de que la recuperación de sus fuentes de agua continúe y que, con el tiempo, puedan contar con servicios básicos esenciales para mejorar su calidad de vida.





