Una ballena jorobada de 12 toneladas, nombrada Timmy por especialistas, fue liberada en el mar del Norte tras permanecer varias semanas atrapada en aguas poco profundas del mar Báltico, cerca de las costas de Alemania. El cetáceo había encallado originalmente a finales de marzo y, a pesar de lograr desencallar de forma autónoma en diversas ocasiones, regresaba a zonas de riesgo que dificultaban su supervivencia.
Debido a la complejidad de las maniobras y al estado del animal, expertos en fauna marina evaluaron inicialmente la inviabilidad de un rescate. No obstante, la iniciativa privada financiada por dos empresarios permitió la organización y ejecución de un operativo de traslado hacia aguas profundas.
La maniobra de liberación concluyó de manera satisfactoria. Para garantizar el seguimiento de su estado de salud y trayectoria, se instaló un dispositivo de geolocalización (GPS) que permitirá a los científicos monitorear sus movimientos en el mar del Norte y prevenir nuevos encallamientos.





