En un último encuentro con la prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia Pekín, el presidente Donald Trump expresó confianza en que las negociaciones con Irán culminarán de forma exitosa para los intereses de Estados Unidos. A pesar de haber calificado recientemente como “basura” y “totalmente inaceptable” la contrapropuesta de Teherán para un alto el fuego, el mandatario mantuvo un tono optimista sobre el desenlace final del conflicto.
“Creo que, de una forma u otra, será muy bueno para el pueblo estadounidense y también para el pueblo iraní”, afirmó Trump, subrayando que las pláticas solo terminarán si se logra un “buen acuerdo”.
Claves del contexto internacional:
Gira estratégica: Trump viaja a China para reunirse con Xi Jinping del 13 al 15 de mayo. Se espera que el tema de Irán sea central, ya que Washington busca que Pekín —el mayor comprador de crudo iraní— presione a Teherán para que acepte los términos de paz de EE. UU.
Tensión en Medio Oriente: La declaración ocurre en un momento crítico, con un alto el fuego que el propio Trump describió como en “estado crítico” (con un “1% de posibilidades de sobrevivir”) y tras meses de hostilidades iniciadas en febrero.
Presión económica: Apenas ayer, el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones a entidades chinas y de Hong Kong acusadas de facilitar el comercio de petróleo iraní, enviando una señal clara antes del aterrizaje del Air Force One en suelo asiático.
Aunque la Casa Blanca ha intentado manejar expectativas bajas sobre avances inmediatos respecto a Irán durante la cumbre, Trump insistió en que su administración tiene un “plan” para garantizar una “victoria total” que impida de forma definitiva que Irán obtenga armas nucleares.





