Una deportista austríaca de 44 años sobrevivió de milagro tras protagonizar una terrorífica colisión aérea en la región alpina de Pinzgau, en el estado de Salzburgo. El impactante accidente quedó registrado en su totalidad gracias a la cámara de acción que la mujer llevaba en su casco, un video que ya se ha vuelto viral en las redes sociales.
A pesar de la magnitud del impacto a miles de pies de altura, las autoridades informaron que ni la mujer ni el piloto de la aeronave resultaron con heridas de gravedad, un desenlace que los servicios de emergencia calificaron como una “suerte inmensa”.
El momento del impacto en las alturas
El incidente ocurrió el sábado mientras la experimentada deportista, identificada en sus redes sociales como Sabrina, realizaba un vuelo recreativo cerca de la montaña Schmittenhöhe, en el área de Piesendorf. Según los informes de la Policía Estatal de Salzburgo:
La colisión: Mientras la mujer planeaba tranquilamente, una avioneta Cessna 172 tripulada por un piloto tirolés de 28 años que realizaba un vuelo turístico la embistió por la espalda.
Destrucción de la vela: La hélice del avión motorizado despedazó por completo la estructura y las cuerdas del parapente, haciendo que la mujer saliera despedida y comenzara a caer en un espiral sin control.
Una maniobra de vida o muerte
Demostrando una notable templanza en medio del pánico, la parapentista logró reaccionar en cuestión de segundos: tiró con fuerza del arnés y desplegó con éxito su paracaídas de reserva. El sistema de emergencia frenó la caída libre y le permitió realizar un aterrizaje forzoso en una zona boscosa, desde donde fue rescatada ilesa por un helicóptero de la policía.
“El día que una avioneta Cessna 172 te derriba mientras haces parapente… Todavía no me lo creo. Estoy aquí escribiendo esto y, aparte de algunos moratones y contusiones generales, no pasó nada grave”.
— Sabrina, parapentista sobreviviente, a través de su cuenta de Instagram.
Por su parte, el piloto de la avioneta reportó que le fue imposible ver a la deportista para esquivarla. Pese a que restos de la tela y las cuerdas del parapente quedaron enredados en el fuselaje del avión, logró mantener el control y aterrizar a salvo en el aeródromo de Zell am See. La policía austríaca mantiene abierta una investigación formal para determinar las responsabilidades de este inusual siniestro aéreo.





