El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó este martes que la reciente escalada de violencia en Chilapa de Álvarez, Guerrero, ha dejado un saldo de al menos tres pobladores lesionados y provocado el desplazamiento forzado de decenas de familias hacia zonas más seguras.
De acuerdo con el informe oficial, la situación es consecuencia de la cruenta disputa territorial entre los grupos criminales conocidos como “Los Ardillos” y “Los Tlacos”. El funcionario señaló que, ante la gravedad de los hechos, se ha reforzado la presencia de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en la zona para garantizar la integridad de los habitantes.
García Harfuch enfatizó que la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum es buscar una salida al conflicto priorizando la seguridad de la población civil y evitando confrontaciones directas que pongan en riesgo a las comunidades. Actualmente, equipos de salud federal ya brindan atención médica a los heridos, mientras se trabaja en la logística para asistir a las personas desplazadas.





