La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó como “no legal” y criticó severamente el hecho de que las patrullas de la Policía Municipal de Chihuahua capital porten insignias y logotipos del Departamento de la Policía de Nueva York (NYPD), señalando que esta acción refleja una “visión neoliberal del pasado” que busca subordinarse ante corporaciones extranjeras.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo federal fue cuestionada sobre las imágenes que circulan en redes sociales, donde se aprecian las unidades policiacas del municipio —gobernado por el alcalde panista Marco Bonilla Mendoza— luciendo el escudo de la famosa corporación estadounidense junto a los distintivos locales.
“Se pueden tomar todas las estrategias de otros lugares del mundo que sean importantes, pero de ahí a que le pongas el sello de otra ciudad que no es tu ciudad es que quieren simularse. La verdad yo prefiero Chihuahua que Nueva York, pero no sé si el alcalde de Chihuahua también, a lo mejor no”, sentenció la mandataria.
Colaboración institucional vs. identidad nacional
Sheinbaum Pardo argumentó que este tipo de prácticas evidencian una mentalidad arraigada en los gobiernos del pasado, los cuales apostaban por imitar los modelos del extranjero, particularmente de los Estados Unidos, bajo la premisa clasista y racista de que “lo de allá es mejor que lo de acá”.
El origen del logo: De acuerdo con los registros de la administración municipal de Chihuahua, el uso de dichos emblemas deriva de un convenio de colaboración y profesionalización firmado por el alcalde Marco Bonilla con el cuartel de la NYPD en enero de 2024. Este acuerdo contempla la capacitación de los policías chihuahuenses en temas de contraterrorismo, operaciones especiales y manejo de escenas del crimen.
La postura presidencial: La presidenta matizó que, si bien es correcto adoptar e intercambiar las mejores prácticas internacionales para avanzar en materia de seguridad, existe una frontera muy clara entre la cooperación técnica y la adopción de símbolos que vulneran el orgullo y la identidad mexicana.
La controversia escala en medio de un contexto de fuertes tensiones políticas entre el Gobierno Federal y las autoridades de Chihuahua emanadas del Partido Acción Nacional (PAN), abriendo un debate público sobre los límites de la cooperación binacional y la soberanía de las corporaciones policiacas locales.





