Green Day abrió el Super Bowl LX con la interpretación de American Idiot previo al partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. La banda estadounidense fue la encargada de poner música al arranque del evento deportivo.
El tema, uno de los más emblemáticos del grupo, se escuchó antes del inicio del encuentro, generando un ambiente de energía y expectativa entre los asistentes y la audiencia.
La participación de la banda aportó potencia al inicio del partido, destacando el estilo punk rock que caracteriza a Green Day.
El duelo entre Patriots y Seahawks se desarrolló después de esta apertura musical, en uno de los eventos más esperados del futbol americano.





