La séptima victoria consecutiva en la Premier League coloca al Manchester City en una posición favorable para obtener otro título. De lograrlo, sería su sexto triunfo en las últimas siete temporadas y el cuarto de forma consecutiva, un hito sin precedentes en el campeonato inglés. El City, que le restan dos partidos por disputar, podría asegurar el título el próximo martes si el Arsenal, actualmente dos puntos por detrás, no logra vencer este domingo en su encuentro contra el Manchester United, su penúltimo partido de la temporada. En tal caso, una victoria frente al Tottenham, el acérrimo rival de los gunners, pondría a Pep Guardiola en lo más alto una vez más. Para los seguidores del deporte en Norteamérica, el City estaría consolidando una verdadera dinastía.
En Londres, a orillas del Támesis, el Manchester City logró un nuevo éxito al derrotar al Fulham por 0-4. El equipo enfrentó al Fulham, un equipo que ha sorprendido a grandes equipos como el Arsenal esta temporada. El City dominó el partido desde el comienzo hasta el final, moviendo el balón con eficacia y deteniendo cualquier intento de ataque del Fulham. En una ocasión, casi a la hora de juego, Ederson apenas tuvo que intervenir.
Después de una gran combinación de 19 pases, el primer tanto fue marcado por el portero Gvardiol, quien combinó con De Bruyne para anotar con precisión. El segundo tanto también surgió de una jugada impresionante en la que los jugadores zurdos emplearon su pie diestro. El Fulham intentó reaccionar con cambios en el descanso, pero el City siguió dominando y aseguró la victoria sin problemas.
En el transcurso del partido, el Fulham tuvo pocas oportunidades de riesgo, incluyendo un disparo de Rodrigo Muniz que fue bloqueado por Ederson. El partido fue sentenciado por Phil Foden, un destacado jugador del campeonato. El entrenador local, Marco Silva, reconoció que ahí terminó el partido. El Fulham, que ya no estaba jugando nada en la clasificación y carecía de la determinación necesaria, consideró que dos goles en contra eran demasiado.
El City aumentó su ventaja con otro gol de Gvardiol, el quinto en los últimos siete partidos, y un penalti convertido por Julián Álvarez, lo que impidió que el Fulham controlara el encuentro. Mientras festejaban, los seguidores del City comenzaron a exclamar “Tenemos Pep Guardiola”.





