Tras una actuación discreta en el Super Bowl LIX, en el que los Kansas City Chiefs fueron derrotados por los Philadelphia Eagles con un marcador de 40-22, el ala cerrada Travis Kelce expresó que no tomará decisiones precipitadas respecto a su futuro en la NFL. En una conversación reciente en el podcast “New Heights”, Kelce indicó que aún no sabe si regresará para la temporada 2025.
“Todos quieren saber si jugaré o no el próximo año, y por ahora, estoy posponiendo todo lo que puedo hacia el futuro. No voy a tomar ninguna decisión apresurada”, comentó el veterano jugador.
A pesar de que en la semana previa al Super Bowl había declarado en varias ocasiones que tenía la intención de continuar jugando en 2025, su tono cambió en su más reciente entrevista con su hermano Jason Kelce. “He sido afortunado en los últimos cinco o seis años. He jugado más futbol americano que cualquiera”, señaló Travis. “Eso se debe a la gente que está en ese complejo. El hecho de que seguimos llegando a estos Juegos de Campeonato de la AFC y a estos Super Bowls significa que estoy jugando tres partidos más al año que cualquier otro en la liga. Eso es mucho desgaste para el cuerpo”, añadió.
Kelce, de 35 años, reconoció que este desgaste físico y mental puede llegar a ser agotador. “Puede pesarte. Puede hacerte mejor. Puede volverte loco al mismo tiempo. Y, ahora, es una de esas cosas donde me estaba volviendo loco este año”, explicó el ala cerrada. “Sucede cuando pierdes un poco el rumbo hacia la parte final de tu carrera, como diría SVP”, añadió.
En el Super Bowl LIX, Kelce fue limitado a cuatro recepciones para 39 yardas en un encuentro en el que los Chiefs no lograron conseguir su tercer título consecutivo. Durante la temporada, el veterano registró sus peores estadísticas de su carrera (exceptuando su año de novato), con 823 yardas por recepción y solo tres touchdowns. A pesar de ello, lideró a los Chiefs con 97 recepciones.
La decisión de Kelce sobre su futuro en la NFL sigue siendo incierta, y su conversación refleja la complejidad del desgaste físico y mental que conlleva su largo y exitoso recorrido en la liga.





