Washington, D.C. – En un evento en la Casa Blanca denominado el “Día de la Liberación”, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva serie de aranceles a productos importados con el argumento de proteger la economía nacional y hacer frente a lo que calificó como prácticas comerciales injustas.
Trump explicó que se establecerá un arancel base del 10 %, aunque en algunos casos las tarifas serán más altas, dependiendo del país de origen. Entre las naciones más afectadas se encuentran la Unión Europea, con un 20 %; Japón, con un 24 %; Corea del Sur, con un 25 %; y Vietnam, con el porcentaje más elevado, del 46 %.
En cuanto a México y Canadá, los productos que cumplan con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) seguirán exentos de impuestos. Sin embargo, aquellos que no se ajusten a los lineamientos del acuerdo comercial enfrentarán aranceles del 25 %, mientras que los bienes del sector energético y la potasa tendrán una tarifa del 10 %.

Argentina y El Salvador también están en la lista de países impactados por esta medida. Para Argentina, bajo el gobierno de Javier Milei, esto podría significar un golpe a las exportaciones de soja y acero. En el caso de El Salvador, dirigido por Nayib Bukele, la industria textil y manufacturera podría enfrentar barreras adicionales para ingresar al mercado estadounidense.
Con estas nuevas medidas, la administración Trump busca reducir el déficit comercial de Estados Unidos e incentivar la producción interna, aunque los analistas advierten que podrían generar tensiones diplomáticas y represalias comerciales por parte de otras naciones.





