Por Iván Mercado.
La nueva secretaria del bienestar en Puebla Laura Artemisa Sánchez arranca su encargo con la urgencia de comenzara a dar resultados tras la tragedia de la sierra norte. La desgracia circunstancial le abre a la maestra una valiosa oportunidad para comenzar con el pie derecho ayudando a los más desprotegidos por la tragedia climatológica.
El tiempo, las condiciones, la visión de su mentor político y las circunstancias le favorecen, Laura no solo llega a la gran secretaría que todo servidor público anhela para encumbrar su carrera política, lo hace con la absoluta confianza de un gobernador convencido de que ella podrá con la encomienda del 2027
Pero por si eso no fuera suficiente, este sábado quedó claro que junto a la voluntad plena del gobernador Alejandro Armenta, Artemisa Sánchez también cuenta con el apoyo clave del coordinador de gabinete José Luis García Parra.
La actitud, las miradas, el tono y las discretas indicaciones del hombre más cercano al ejecutivo fueron muy elocuentes durante el acto protocolario,
Laura se mostró pletórica y no es para menos, a su disposición tiene estructura, programas, presupuesto, territorio, respaldo, tiempo, equipo, partido, género, disposición y todo lo que se necesita para caminar, escuchar, prometer, atender, crecer y ganar.
No hay mejores condiciones para alcanzar buenos niveles de conocimiento entre la población, no hay mejor plataforma para construir confianza con los poblanos de la capital y por tanto, no hay pretexto para incumplir con el objetivo político que se le ha trazado.
La otra gran condición que necesita todo aspirante que busca con seriedad una candidatura de peso, también se cumple en la persona de la diputada con licencia.
Laura tiene una trayectoria en la política y en el servicio público, cuenta con una formación profesional destacada, militó en las filas del PRI, Nueva Alianza y Fuerza por México y gracias al respaldo de Alejandro Armenta, también goza de la experiencia política que da trabajar y ganar una campaña (nada sencilla) a una gubernatura.
Pero no solo eso, de la mano del gobernador también aprendió la imprescindible tarea de hacer política desde la cámara parlamentaria local; el reconocimiento de una mayoría incondicional al movimiento de la 4T también la respalda.
Este sábado, tras rendir protesta al cargo como nueva secretaria estatal del bienestar, Artemisa Sánchez se mostró entusiasmada pero prudente, feliz pero disciplinada, dispuesta a las respuestas pero en todo momento (en todo) atenta de las palabras y gestos de su amigo gobernador de quien queda claro, lo ha aprendido a leer solo viéndolo de reojo.
Un dato: de todas las preguntas lanzadas en su primer encuentro con medios de comunicación, solo en una el ejecutivo tuvo que insistirle en responder de manera más clara a la interrogante sobre cuál va a ser su “sello” al frente de la súper secretaría del bienestar.
La respuesta de Laura fue clara pero no contundente, o por lo menos no suficiente para su preceptor.
La secretaria adelantó (una vez más con prudencia) que ella será una servidora pública incansable, dispuesta a caminar y conocer a detalle el territorio; afirmó que será una funcionaria sensible y dispuesta a escuchar pero sobre todo, a estar muy cerca de la gente.
Y sin duda que será inevitable ver a una Laura “todo terreno” y “toda disposición”.
El escenario pinta bien para una mujer que de entrada encaja a la perfección en tiempos de equidad política, sin embargo, en esa misma ruta y en ese mismo partido camina el aspirante natural a la reelección en la ciudad.
El alcalde José Chedraui, presentó con seriedad su primer informe de gobierno el pasado miércoles, frente a un auditorio con peso, el poblano se mostró seguro pero cauto y aunque dijo que no son tiempos electorales sin duda buscará la reelección de una presidencia que hoy temporalmente le pertenece.
El también empresario deberá redoblar esfuerzos en este su segundo año de gobierno no solo para recuperar la capital que un puñado de oportunistas dejó hundida en baches, inseguridad y malos servicios.
Pepe Chedraui está obligado a alcanzar muchos más resultados propios y a meter potencia en su trabajo para demostrar que no llegó a la alcaldía a ver si puede, sino porque puede, es el presidente municipal de la ciudad.
El 2027 ya corre en Puebla.





