Este martes 9 de diciembre, dos elementos de la Policía Municipal de Apatzingán resultaron heridos por disparos de arma de fuego mientras realizaban labores de vigilancia. El ataque ocurrió sobre la carretera Apatzingán–Acahuato, confirmó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán en un comunicado oficial.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado si la agresión fue perpetrada por algún grupo criminal que opere en la región. Horas después del incidente, la SSP informó que fue asegurada una camioneta presuntamente vinculada al ataque.
Operativo tras la agresión
Luego de confirmarse el atentado, la SSP desplegó un operativo interinstitucional en la zona para dar con los responsables. Estas acciones incluyen la posible colaboración de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Guardia Civil, como parte de los reforzamientos contemplados en el Plan Michoacán.
Estado de salud de los policías
Los agentes heridos fueron trasladados a un hospital donde permanecen bajo atención médica. De acuerdo con reportes oficiales, ambos se encuentran estables, aunque no se han revelado más detalles sobre la naturaleza de las lesiones.
Vehículo asegurado
La SSP informó que, en coordinación con el Ejército Mexicano, aseguró una camioneta Dodge Durango relacionada con la agresión. En su interior fueron hallados cargadores y cartuchos útiles.
Reportes preliminares
Versiones extraoficiales señalan que los policías habrían sido emboscados cerca de un punto conocido como Las Antenas. Medios locales reportaron que los agentes lograron repeler la agresión y pedir apoyo inmediato. Algunos testimonios indican que los atacantes viajaban en un vehículo rojo, lo que coincide con el color de la camioneta asegurada.
Contexto: Plan Michoacán
El ataque ocurre en medio del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, estrategia lanzada en noviembre de 2025 para enfrentar la crisis de seguridad en la entidad. El programa considera una inversión mayor a 57 mil millones de pesos y más de 100 acciones enfocadas en seguridad, desarrollo social, educación, salud e infraestructura.
Pese a ello, hechos como este y la reciente detonación de un coche bomba en Coahuayana el pasado 6 de diciembre evidencian la grave situación de violencia que persiste en la región.





