Entre 2015 y el 26 de septiembre de 2024, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) registró un total de 64 denuncias por robo de infantes. Los municipios con mayor incidencia en este delito fueron Puebla capital, Atlixco y Tehuacán, según informó la propia institución. Sin embargo, la FGE aclaró que no todos los casos reportados corresponden a robos reales; muchos resultan ser sustracciones o extravíos de menores.
La FGE explicó que el robo de infantes implica que una persona ajena se apodere de un menor de hasta 14 años con diversos propósitos, utilizando métodos específicos. En contraste, la desaparición es considerada un delito diferente, mientras que la sustracción se refiere a casos donde un familiar toma al menor, lo que también es objeto de denuncia.
De acuerdo con la FGE, muchas denuncias son en realidad conflictos familiares en los que un padre se lleva a sus hijos y el otro progenitor presenta la denuncia de desaparición. Estas situaciones son investigadas como posibles delitos, aunque no siempre corresponden a robos.
En cuanto a los datos históricos, la Fiscalía detalló que en 2015 se iniciaron 13 investigaciones, que pudieron haberse resuelto en sustracciones o extravíos. Las cifras varían en los años siguientes: 12 casos en 2016, 5 en 2017, 9 en 2018, y 5 en 2019 y 2020. En 2021 y 2022, se reportaron 3 casos cada año, mientras que en 2023 se recibieron 10 denuncias y, hasta la fecha, en 2024, se ha registrado un solo caso.
Del total de denuncias, Puebla capital concentra 34, Atlixco presenta 6 y Tehuacán 2. Otros municipios tienen cifras menores.
Por otro lado, en el ámbito de la desaparición de menores, la FGE reportó 383 denuncias de enero a septiembre de 2024. De estos casos, 355 menores fueron localizados, aunque lamentablemente, dos fueron encontrados sin vida. Actualmente, 28 casos permanecen activos, con la esperanza de que todos los menores puedan ser localizados con vida.
La situación subraya la necesidad de atención y prevención en el ámbito de la protección infantil, así como la importancia de abordar los conflictos familiares que pueden dar lugar a malentendidos sobre la desaparición de menores.





