El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, se encuentra en buen estado de salud y estable después de someterse a una cirugía de rodilla en Guadalajara el 14 de febrero. Según el personal médico, monseñor Sánchez podría ser dado de alta mañana y regresar a Puebla para continuar con su rehabilitación.
Mientras tanto, los obispos auxiliares, Tomás López Durán y Francisco Javier Martínez Castillos, asumirán la responsabilidad de los asuntos de la Arquidiócesis de Puebla y de los eventos dominicales en los que habitualmente participa el arzobispo.
La intervención, realizada en la mañana del 14 de febrero, fue anunciada como exitosa por la Arquidiócesis de Puebla a las 13:00 horas de ese mismo día.
Los obispos auxiliares pidieron a la comunidad católica mantener al arzobispo en sus oraciones, con la esperanza de su pronta recuperación y reincorporación a sus actividades habituales.
Cabe recordar que esta no es la primera intervención quirúrgica de monseñor Sánchez, quien el 12 de enero de 2024 fue operado de la cadera debido a molestias en el lado izquierdo que afectaban su movilidad.
El 8 de febrero de 2024, el arzobispo ofició nuevamente misa en la Catedral de Puebla, utilizando una andadera y con el apoyo de su equipo, comentando que se encontraba en buen estado de salud.






