En la Plaza del Pesebre de Belén, en Cisjordania, volvió a brillar el tradicional árbol de Navidad, decorado este año con adornos rojos y dorados. La ceremonia, que se extendió por dos horas, reunió a miles de personas que celebraron con aplausos y vítores el encendido oficial.
El Ayuntamiento de Belén había suspendido las celebraciones navideñas durante los dos últimos años, sin adornos ni festejos y con una notable ausencia de turismo. En esta ocasión, los visitantes comienzan a regresar gradualmente a la ciudad, cuya economía depende en gran parte de los peregrinos y viajeros.
No obstante, llegar a Belén continúa siendo un reto. Tras el ataque de Hamás en 2023, el tránsito por Cisjordania se ha dificultado debido a los constantes embotellamientos y a los numerosos puestos de control militar israelíes en las carreteras.
A ello se suma el incremento de la violencia en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967, que se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Gaza.






