China ha rodeado Taiwán, con el régimen de Xi Jinping desplegando 150 aviones de diversos tipos y una flota conjunta, que incluye la Guardia Costera y el portaaviones Liaoning. Este ejercicio, denominado “Espada Conjunta”, busca demostrar la capacidad de Beijing para imponer un cerco naval y aéreo sobre la isla. Aunque un bloqueo total no es inminente, se considera una de las opciones más viables en el horizonte del estrecho.
Tal acción sería interpretada por las autoridades taiwanesas como un acto de guerra, como lo afirmó el exministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, en una entrevista con Infobae. “Un bloqueo en derecho internacional constituye un acto de guerra. Por lo tanto, China debe comprender las consecuencias que esto conlleva”, dijo Wu, quien actualmente es Secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, manteniendo su posición al respecto.
El reciente despliegue militar refuerza la posibilidad de que la cúpula militar china contemple “cuarentenas” para Taiwán. Esto provocaría una respuesta militar de Taipei, así como la reacción de otros países que dependen de esa ruta marítima para el comercio. La pregunta es si el Ejército Popular de Liberación (EPL) se atreverá a abordar buques de bandera británica o india y si Beijing estaría dispuesto a arriesgar el colapso comercial global y una posible guerra mundial.
Mike Studeman, ex comandante de la Oficina de Inteligencia Naval de Estados Unidos y vicealmirante retirado, sostiene en su conversación con Infobae que las maniobras de la “Espada Conjunta” reflejan la intención de Beijing de enviar “lecciones frecuentes” al liderazgo taiwanés. Según Studeman, Xi Jinping cree que el presidente Lai Ching-te y su partido, el Partido Democrático Progresista (PDP), necesitan ser constantemente advertidos. “Cada vez que Lai se refiere a Taiwán como una nación, Beijing reacciona con molestia, pues desafía la narrativa de un único gobierno que debe regir ambas partes del estrecho”, explica.
En este contexto, China recurre a medidas estratégicas, mostrando su poderío militar para impedir que Taiwán avance hacia una independencia de facto. “El ejército chino está enviando un mensaje doble”, puntualiza Studeman. Por un lado, demuestra su capacidad para rodear y aislar a Taiwán, recordando a la isla y a aliados como Estados Unidos, Japón, Australia y Filipinas que China “se toma en serio su reivindicación de soberanía”.
Por otro lado, estas maniobras permiten al EPL familiarizarse con áreas clave para una posible confrontación. “Si se presentara la necesidad de actuar con agresión, el EPL estará preparado”, añade el vicealmirante retirado. Según Studeman, el ejército chino también está transmitiendo la idea de que Taiwán no debe confiar en que otros países, como Estados Unidos, puedan salvarla, evidenciando su capacidad para desconectar a la isla del resto del mundo. No obstante, descarta que estos ejercicios indiquen una ofensiva inminente contra Taiwán, sugiriendo que Xi aún necesita tiempo para fortalecer su capacidad militar antes de arriesgarse a un conflicto que podría escalar a una guerra entre potencias.
Respecto a la postura de Washington, Studeman señala que Estados Unidos no intervendrá físicamente en ejercicios en aguas internacionales, aunque manifestará su preocupación a través de advertencias diplomáticas, subrayando que cualquier intento de Xi por resolver la disputa por la fuerza sería observado “con grave preocupación”.

Simulacros para un posible cerco
“Este ejercicio no es improvisado”, afirma Kung Shan-Son, analista del Instituto de Investigación de Seguridad y Defensa Nacional en Taipéi. Según él, la maniobra conocida como “Espada Conjunta” ha sido planificada desde principios de año, intensificándose como respuesta al creciente respaldo de Estados Unidos a Taiwán. Aunque, a primera vista, se relaciona con el discurso del aniversario del presidente Lai, Kung sostiene que la verdadera motivación es la frustración de Beijing por el apoyo continuo de Washington a Taiwán.
Desde una perspectiva militar, Kung señala que es la primera vez que la flota de guardacostas china rodea la isla en cuatro escuadrones simultáneamente, coordinándose con el EPL para bloquear seis puertos estratégicos de Taiwán. “Esto no es un simple ejercicio; es un ensayo de bloqueo y cuarentena, lo que indica que China se está preparando para cercar completamente la isla”, advierte.





