Tetela de Ocampo enfrenta una crisis sanitaria derivada del colapso en la recolección de basura, situación que amenaza la salud de más de 17 mil habitantes y compromete el distintivo de Pueblo Mágico que la localidad recibió hace apenas cinco años. Las calles llenas de desechos, la recolección selectiva del personal de limpia y ciudadanos obligados a quemar su basura evidencian el incumplimiento de los criterios turísticos federales.
Separación obligatoria de residuos, el origen del conflicto
El problema se agudizó cuando el ayuntamiento implementó la separación obligatoria entre residuos orgánicos e inorgánicos. A pesar de ello, personal de recolección continúa ignorando este lineamiento y solo recoge los desechos que considera convenientes, lo que ha provocado acumulación en banquetas, el centro histórico y los barrios Tamuanco, Zoyatitla, Juárez, Altamira y San Nicolás.
Aunque el municipio aplica sanciones a quienes no separan correctamente su basura o la dejan en la vía pública, estas medidas no han resuelto la crisis.
El título de Pueblo Mágico, en riesgo
La gestión adecuada de residuos es uno de los requisitos indispensables para conservar el nombramiento de Pueblo Mágico. De acuerdo con la Secretaría de Turismo, los municipios con este distintivo deben contar con un reglamento para el manejo integral de residuos, un plan de gestión, sistemas de recolección eficientes y acciones para fomentar la reducción y el reciclaje.
El incumplimiento de estos criterios coloca a Tetela de Ocampo en una posición vulnerable frente a las evaluaciones anuales que determinan la permanencia en el programa.
Vecinos queman basura ante la falta de alternativas
La molestia de los habitantes se ha multiplicado en redes sociales, donde denuncian que el municipio no cuenta con un relleno sanitario autorizado. Ante la falta de lugares seguros para disponer los desechos, muchos vecinos han optado por quemar su basura, tirarla en barrancas, ríos o terrenos baldíos, acciones que incrementan los riesgos ambientales y afectan directamente la imagen turística de la región.
Autoridades justifican acciones, pero los problemas persisten
El presidente municipal ha sostenido que se realizan acciones de reciclaje —particularmente de cartón—, pero los habitantes aseguran que el problema principal es la falta de capacitación del personal de limpia, que decide de manera arbitraria qué recolectar. Esta deficiencia, afirman, ha incrementado la presencia de fauna nociva como ratas, perros callejeros e insectos.
La crisis no es nueva. Desde noviembre de 2023 se documentó un tiradero a cielo abierto a la entrada del municipio. En febrero de 2024, los incendios en este basurero provocaron afectaciones a la salud por las constantes humaredas. Aunque la Secretaría de Medio Ambiente estatal inició un procedimiento administrativo contra el ayuntamiento y advirtió sanciones, el problema continúa.
El hartazgo social derivó en bloqueos carreteros para exigir que se extinguieran los incendios. Incluso durante el periodo electoral, diversos actores políticos visitaron el sitio para evidenciar su gravedad. A pesar de ello, Tetela de Ocampo sigue sin contar con un espacio autorizado para depositar los residuos y ahora enfrenta una crisis que toca de lleno su centro histórico y barrios principales.





