La policía francesa arrestó a un trabajador del Palacio del Elíseo acusado de sustraer, durante al menos dos años, cerca de un centenar de piezas de la vajilla utilizada en las cenas oficiales del presidente de la República. Parte de los objetos fue puesta a la venta en la plataforma digital Vinted, en un caso que vuelve a cuestionar los protocolos de seguridad de los principales símbolos del Estado francés, apenas semanas después del robo de joyas en el Museo del Louvre.
De acuerdo con una investigación revelada por el diario Le Parisien, el principal implicado es un mayordomo del Elíseo encargado de preparar las mesas y administrar la vajilla y cubertería en los eventos oficiales encabezados por el presidente Emmanuel Macron. Las indagatorias señalan que el empleado aprovechó su acceso directo a los depósitos y al sistema de inventarios para retirar de forma gradual platos, tazas y otros artículos sin levantar sospechas.
El esquema se mantuvo oculto durante meses gracias a la alteración de registros internos tras las recepciones oficiales, lo que permitió que el robo pasara inadvertido. La situación salió a la luz cuando el personal responsable detectó faltantes reiterados que no correspondían al uso habitual del material, lo que derivó en una denuncia ante la gendarmería.
Las pesquisas condujeron a un rastro digital inesperado: varias de las piezas robadas eran ofrecidas en Vinted y conservaban sellos oficiales del Palacio del Elíseo. A partir de ahí, los investigadores identificaron a otros dos implicados: un coleccionista de Versalles, que también trabajaba como guardia de seguridad en el Museo del Louvre, y un anticuario dedicado a subastas en línea.
Según la prensa francesa, los tres sospechosos reconocieron su participación y comparecieron ante un juez, quien ordenó su liberación bajo control judicial. Entre las medidas impuestas se incluyen la prohibición de comunicarse entre ellos, de participar en subastas y de ejercer actividades vinculadas al comercio de antigüedades hasta la celebración del juicio.
Las piezas sustraídas pertenecen a la histórica Manufactura Nacional de Sèvres, fundada en el siglo XVIII y estrechamente ligada al Estado francés. Estas vajillas, marcadas con el sello del Palacio del Elíseo, forman parte del patrimonio nacional y están reservadas para recepciones oficiales de alto nivel. El valor estimado del material robado oscila entre 15 mil y 40 mil euros e incluye, además de porcelana, copas de champán, pequeños objetos decorativos y recipientes metálicos.
La mayoría de los artículos fue recuperada por las autoridades, aunque el caso también tuvo repercusiones culturales: una exposición prevista con piezas de la colección privada del coleccionista detenido fue cancelada de manera preventiva.
Los tres implicados serán juzgados en febrero por el delito de robo de bienes culturales considerados patrimonio nacional y por complicidad en la comercialización de objetos robados, cargos que en Francia pueden derivar en penas de hasta diez años de prisión y multas de hasta 150 mil euros.




