El gobierno de Estados Unidos ha elevado la recompensa por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, de 15 a 25 millones de dólares. Esta decisión, anunciada el miércoles por el Departamento de Estado, se produce en un contexto de creciente presión internacional contra el mandatario venezolano, quien recientemente asumió un nuevo mandato presidencial.
Maduro, quien llegó al poder en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, ha enfrentado acusaciones de usurpación de la presidencia en 2019. A pesar de las denuncias de fraude en las elecciones presidenciales de 2024, en las que se autoproclamó ganador, sigue siendo una figura central de controversia en Venezuela y el ámbito internacional.

Su gestión ha sido objeto de críticas por la corrupción, violaciones de derechos humanos y vínculos con organizaciones criminales. En particular, las autoridades estadounidenses lo vinculan con el Cártel de los Soles, una red de narcotráfico de alto nivel en Venezuela que involucra a funcionarios del gobierno y a grupos armados como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), designadas como organización terrorista por Estados Unidos.
Según las investigaciones, Maduro habría facilitado el tráfico de cocaína y armas a través de esta red, además de entrenar a milicianos aliados a su régimen. En 2020, fue acusado formalmente por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas en una corte de Nueva York.
El aumento en la recompensa refleja los esfuerzos de Estados Unidos para capturar a Maduro, quien enfrenta cargos relacionados con actividades ilícitas de narcotráfico y terrorismo. El Departamento de Estado ha instado a quienes tengan información relevante sobre su paradero a comunicarse con las autoridades estadounidenses, garantizando la confidencialidad de las identidades de los informantes.





