El medio tiempo del Super Bowl es uno de los espacios más codiciados de la televisión en Estados Unidos, con una audiencia superior a los 130 millones de espectadores cada año. Por ello, la confirmación de que Bad Bunny será el encargado de animar el espectáculo en 2026 ha generado reacciones divididas, incluso dentro del propio Gobierno estadounidense.
Uno de los más críticos ha sido Corey Lewandowski, asesor del Departamento de Seguridad Nacional y exjefe de campaña de Donald Trump en 2016. En declaraciones para el pódcast conservador The Benny Show, aseguró que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tendrá presencia en el evento y lanzó un mensaje contundente:
“No hay ningún lugar en este país que proporcione un refugio seguro a las personas que se encuentran aquí ilegalmente. Ni en la Super Bowl ni en ningún otro lugar. Los encontraremos, los detendremos y los deportaremos”.
Lewandowski también criticó que la NFL eligiera a Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del cantante, para el espectáculo en la final de la liga de fútbol americano que se celebrará el 8 de febrero de 2026, al sur de San Francisco. “Es una vergüenza que hayan decidido elegir a alguien que parece odiar tanto a Estados Unidos para representarlos en el descanso del partido”, afirmó.
La postura de Bad Bunny
Aunque el asesor lo acusa de “odiar” al país, Bad Bunny nunca ha expresado rechazo hacia Estados Unidos. Lo que sí ha hecho es criticar las condiciones de Puerto Rico, un territorio no incorporado, cuyos ciudadanos cuentan con menos derechos y oportunidades que los de cualquier estado.
El artista ha defendido en repetidas ocasiones a su isla natal, como lo demuestra la residencia de 30 conciertos en Puerto Rico, que generó ingresos superiores a los 300 millones de dólares para la economía local.
En una entrevista reciente con la revista i-D, explicó las razones por las que su próxima gira mundial —que lo llevará a países como Colombia, España, Japón y Bélgica— no incluye fechas en Estados Unidos continental. Entre ellas, mencionó el temor a que el ICE pudiera hostigar a sus fans durante los conciertos:
“Ha habido muchas razones por las que no he tocado en Estados Unidos, y ninguna ha sido por odio. He actuado allí muchas veces y todo ha sido un éxito. He disfrutado conectando con los latinos que viven allá. Pero siempre estaba la preocupación de que el ICE pudiera estar afuera”.
Para Bad Bunny, la decisión también responde a una invitación a que los seguidores lo acompañen en su tierra:
“La gente de Estados Unidos puede venir a Puerto Rico a ver el show. Los latinos y puertorriqueños que viven allá también pueden viajar aquí o a cualquier parte del mundo. Pero en casa, siempre está el problema de que el ICE es una amenaza”.




