Dos realidades han convivido durante años: el K-pop se ha consolidado como una potencia global de la cultura pop, pero su presencia en premios como los Grammy había sido más simbólica que reconocida, con presentaciones memorables, aunque sin estatuillas. Esa narrativa podría comenzar a cambiar en la edición 2026.
Por primera vez, canciones vinculadas al K-pop lograron nominaciones en las cuatro categorías más importantes de los Grammy. Rosé, integrante de Blackpink, hizo historia al convertirse en la primera artista del género nominada a Grabación del Año por “APT.”, su éxito junto a Bruno Mars. Además, la categoría de Canción del Año también incluye, por primera vez, temas relacionados con el universo del K-pop.
Entre los nominados aparece “Golden”, interpretada por Ejae, Audrey Nuna y Rei Ami como parte del grupo ficticio HUNTR/X, creado para la banda sonora de la película animada KPop Demon Hunters. A esto se suma Katseye, un grupo femenino formado por HYBE bajo el modelo de entrenamiento del K-pop, que compite en la categoría de Mejor Artista Nuevo.
¿Reconocimiento pleno o una nueva etapa híbrida?
Para algunos especialistas, este momento no representa necesariamente un reconocimiento directo al K-pop tradicional. Areum Jeong, profesora de Estudios Coreanos en la Universidad Estatal de Arizona, sostiene que estas nominaciones responden más a una versión “híbrida y desterritorializada” del género.
Aunque reconoce que Rosé fue formada dentro del sistema del K-pop y que APT. incorpora elementos culturales coreanos, considera que la canción no se percibe como una producción típica del género. Algo similar ocurre con Katseye, que, pese a haber sido creada por HYBE, apunta principalmente a un público occidental.
Jeong también extiende este análisis a Golden y a la música de KPop Demon Hunters, señalando que el K-pop funciona más como inspiración que como producto cultural local, abriendo la puerta a nuevas interpretaciones y posibilidades.
El K-pop como parte del pop global
Mathieu Berbiguier, profesor visitante de Estudios Coreanos en la Universidad Carnegie Mellon, considera que estas nominaciones son distintas a las anteriores porque integran un claro componente de pop convencional. La conexión con grandes plataformas y figuras internacionales —como Netflix, Bruno Mars y proyectos con integrantes de distintos países— refuerza esa percepción.
“Esto demuestra que el K-pop ya no se ve como un fenómeno de nicho”, afirma. “Hoy es parte de la conversación general sobre música pop”.
Bernie Cho, analista de la industria y presidente de DFSB Kollective, coincide en que los nominados representan una etapa “post-ídolo” del K-pop, caracterizada por su enfoque global. Para él, la “K” sigue presente, aunque de forma más sutil, en propuestas pensadas para audiencias internacionales más allá de Corea del Sur.
¿Por qué ahora?
Jeong apunta que durante años la Academia de la Grabación ignoró a grupos como BTS, Seventeen o Stray Kids, pese a su impacto mundial, en parte por la resistencia de la industria occidental a las canciones en otros idiomas. En ese sentido, no le sorprende que las propuestas nominadas destaquen por el uso predominante del inglés.
Berbiguier añade que esto refleja una tendencia clara: cada vez menos coreano y más inglés dentro del K-pop contemporáneo.
Para la periodista Tamar Herman, también influye el contexto de la industria musical estadounidense. A su juicio, 2025 fue un año débil para el pop en Estados Unidos, lo que abrió más espacio a propuestas internacionales. En ese escenario, el reconocimiento al entretenimiento coreano simboliza tanto la diversificación del gusto global como la pérdida de dominio cultural de Estados Unidos.
¿Llegará el primer Grammy para el K-pop?
La respuesta sigue abierta. Para Bernie Cho, la discusión ya no es si ocurrirá, sino cuántos y quiénes lo lograrán. Otros, como Berbiguier, ven mayores probabilidades para Golden.
Herman, en cambio, plantea una pregunta clave: si un grupo ficticio creado para una película animada gana un Grammy, ¿se puede considerar un triunfo del K-pop? La respuesta dependerá de cómo se defina un género que, hoy más que nunca, está en constante transformación.
Lo cierto es que, con estas nominaciones, el K-pop —en sus múltiples formas— ha cruzado una frontera histórica en la industria musical global.




