La escasez de la hormiga chicatana o Sanjuanera en Atlixco ha alcanzado niveles alarmantes, lo que ha llevado a un aumento considerable en su precio en los mercados locales, alcanzando hasta mil pesos por kilogramo. Esta situación se debe a la creciente dificultad para recolectarlas.
Estos insectos, que se utilizan en la popular “salsa borracha” para tacos de cecina y poseen un sabor distintivo a tierra mojada, están en riesgo de extinción debido a la recolección intensiva, especialmente de hembras. Además, el uso de pesticidas y el cambio climático están afectando a los polinizadores, lo que agrava la situación. Este año, se ha observado una menor cantidad de chicatanas, concentrándose en zonas elevadas como el cerro de San Miguel y el cerro de Cristo Rey, así como en comunidades rurales alejadas.
Silvia Juárez, propietaria de una tienda emblemática en Atlixco que vende sal de chapulín, mencionó que durante una reciente visita al tianguis regional solo encontró a una vendedora ofreciendo chicatanas. “La lata sardinera la estaba dando en 200 pesos, esta medida equivale aproximadamente a 250 gramos. Solo traía una bolsa pequeña y dijo que por kilo no le conviene venderlas; es mejor por medida. La más chica es la lata atunera y la grande la sardinera”, relató Silvia.
Los habitantes cercanos al cerro de San Miguel se ven motivados a subir hasta la ermita para recolectarlas, buscando aprovechar su valor comercial, que ronda entre los 800 y los mil pesos por kilogramo. Norma Solís, arquitecta que frecuentemente sube al Maculxochitepetl a ejercitarse y disfrutar de la vista del valle de Atlixco, comentó: “Hoy me tocó ver a dos jovencitas que ya llevaban como un kilo de chicatanas y aseguran que pueden vender esa cantidad hasta en dos mil pesos”.
Norma, sin embargo, expresó su desacuerdo con la captura de estas hormigas. “Las Sanjuaneras se reproducen en el exterior y al final se quitan las alas para regresar a la tierra. Es un proceso maravilloso que debemos respetar. Nosotros ni las pisamos ni las capturamos; hay que dejarlas vivir”, enfatizó.
Además de su uso tradicional en la gastronomía local, las chicatanas se están convirtiendo en un artículo de lujo en algunos restaurantes, atrayendo a turistas extranjeros junto con otros insectos como los chapulines y las cueclas. Los chapulines, tostados con sal y limón, se comercializan entre 80 y 120 pesos la lata sardinera, mientras que las cueclas, más comunes en septiembre, se vendieron el año pasado a 150 pesos la medida y se espera que mantengan ese costo este año.






